HARRISON, Nueva Jersey -- Con una monumental actuación de su defensa, Atlanta United FC cayó por 1-0 ante New York Red Bulls en el partido de revancha de la final de la Conferencia Este y logró el pase a la final de la liga en la disputa por la MLS Cup. El conjunto del estado de Georgia avanzó con un marcador global de 3-0, gracias a la victoria conseguida en su casa el domingo.
De la mano del Tata Martino, Atlanta United está en la MLS Cup
'Las Cinco Bandas' perdieron 1-0 en el partido de revancha de la final de la Conferencia Este ante New York Red Bulls, pero el cuadro rojinegro llega al partido de definición de la liga gracias al 3-0 que logró en el partido de ida.
Los primeros 45 minutos de juego sirvieron para que los locales volvieran a practicar el fútbol que los llevó a ser el equipo que marcó el récord de sumar 71 puntos en la temporada regular.
Presión alta, pegajosa, juego por la bandas -con buen despliegue de laterales y delanteros- y la marcada voluntad de imponer su ritmo en el partido de definición de la Conferencia Este.
Pero Atlanta United estaba preparado para la tarea de contener las embestidas del conjunto taurino. Bien replegado en el fondo, compacto y cubriendo bien la cancha, dejó preparados a Miguel Almirón y Josef Martínez para soltarse y buscar la opción de un gol de contragolpe.
Y -con ese plan- los hombres de Gerardo Martino se las arreglaron para contar con las dos mejores ocasiones de la primera mitad.
Ni bien comenzó el partido -apenas segundos se habían disputado- un error de Tyler Adams dejó el balón a los pies de un Martínez que, a la carrera, casi liquida la serie en el primer minuto de juego.
Y algo después de minuto 20, un derechazo de Julian Gressel desde fuera del área forzó a Luis Robles a realizar esta espectacular intervención.
La sensación de dominio de los locales continuó, con corazón y energía de parte de sus jugadores, pero la puntería no estuvo del todo precisa, como quedó patente en esta jugada que remató 'Kaku' Romero Gamarra.
Las ocasiones en las que RBNY pisó el área de Brad Guzan fueron varias, pero en pocas existió una sensación de peligro consistente, como pasó con esta mala salida del portero de 'las Cinco Bandas'.
La segunda parte inició con un deseo más patente e inevitable de parte de Red Bulls de marcar en el arco de Atlanta. El conjunto entrenado por Chris Armas fue más incisivo buscando una y otra vez el área de la visita, que respondió con presteza ante cada intento del dueño de casa.
El torbellino ofensivo del equipo rojo generó esta gran ocasión en el minuto 52, que por poco Alex Muyl no logró convertir en gol.
En medio del vendaval ofensivo de su equipo, Armas puso más leña al fuego. Quitó a un defensor (Connor Lade) y a un volante (Sean Davis) para dar entrada a dos atacantes: Derrick Etienne Jr. y Marc Rzatkowski.
Pero el trámite del juego no se alteró demasiado. Los tres hombres fuertes de la defensa de #ATLUTD -Leandro González Pirez, Michael Parkhurst y Jeff Larentowicz- leyeron con antelación y precisión cada intención de una escuadra taurina cada vez más apremiada por el marcador global y el reloj.
Red Bulls no logró romper nunca la dinámica en la que la última línea de Atlanta siempre se impuso. El equipo en el que habitualmente brilla el talento ofensivo de sus figuras sudamericanas terminó inclinando la balanza gracias al descomunal trabajo de su defensa a lo largo de la postemporada.
A diez minutos del final, el central Aaron Long logró de cabeza el que pudo haber sido el descuento para New York Red Bulls. Tras la revisión de la jugada en video, el tanto del defensor no subió al marcador.
El consuelo final para los locales llegaría en tiempo de descuento, cuando el defensor Tim Parker descontaría tras una serie de rebotes.
El equipo taurino, el mejor de la temporada regular en la MLS, fue impotente frente a la muralla que representó el juego de Atlanta de mitad de cancha hacia atrás.
Una vez más, NY Red Bulls se quedó a las puertas de la gloria. 'Tata' Martino y sus hombres, en cambio, preparan un final de película para el entrenador argentino, con un cierre de su paso por el fútbol norteamericano jugando por una MLS Cup en el Mercedes-Benz Stadium.